Ya van 12 años de aquel Julio de 1995: Nuestra Graduación
A mis hermanos de la "A"
Tuve la suerte de estudiar primaria y bachillerato con el mismo grupo (e inclusive con algunos desde el kinder), por lo que mis recuerdos están siempre llenos de hermandad, amistades y familiaridad.
Una de las cosas que es fija cada vez que nos reunimos es recordar las travesuras de esos tiempos que vivimos entre risas y sorpresas, sustos y regaños.
Jugábamos al escondite, la ere, 4 esquinas… y ya más grandes a la botellita (cuando estaban los de años superiores o los de las otras secciones… Los del "A" eran como hermanos así que con ellos no podíamos jugar!)
En los recreos de primaria íbamos a donde Teresita a comprar Frito Chic, a la cantina a comprar tequeñones, empanadas y chuchearías (y todo con 10 bolívares); pasábamos por el pasillo de primer grado, que todo el mundo decía que estaba embrujado, donde se reunían los mas audaces a ver jugar la ouija.
Nos encantaba lanzarnos por la baranda de las escaleras que comunicaba 1er, 2do y 3er grado con 4to, 5to y 6to…. Hasta que Lalo dejó media cara en el piso.
Nos escabullíamos para llegar a la mata de mango que estaba sobre la cantina del patio de recreo de abajo y huíamos despavoridos cuando Carmen Cecilia nos regañaba desde Dirección.
Nos reíamos cuando Ramón se engrapaba la mano a propósito para así salir de clases (y solo tenia 9 años cuando se ingeniaba estas), mientras Luis Eduardo se desmayaba al verle la sangre.
Peleábamos a gritos y a rabiar por nuestros equipos del colegio Bocobra, Gladiadores, Amazonas y Quirope, y disfrutábamos jugar Kickingball, hombres contra mujeres.
Ya en bachillerato las muchachas estábamos mas interesadas en los de 5to año mientras que los varones en jugar Quema’o, pero ninguno puede negar la “raya” que nos dio cuando nos forzaron durante el 1er mes de bachillerato, a repetir el “Baile de los Aros”, con el cual nos habíamos despedido “supuestamente” para siempre de los bailes obligados de Primaria.
Fuimos la única sección que se había salvado durante la transición de primaria a secundaria de ser disuelta y mezclada con otras secciones, pero igual llegaron al salón nuevas caras, conocidas y otras no tanto, que se integraron muy bien a ser parte de la "A".
Pasábamos los recreos desde las gradas hablando de todo y de nada, “buceando”a los de 5to año, jugando Uno, o leyendo a última hora lo que iba para alguno de los exámenes. Las peleas no duraban más de dos días (si descartamos cuando la Negra se cayó a golpes con el Chino, Cesar con el Gordo, y el Negro con todo el mundo en el “barranco”)
Nos jubilábamos a Morichal o a Concresa, y hasta allí llegaba Maestracci persiguiéndonos para devolvernos al colegio.
En carnaval era impelable la guerra de bombitas de agua, todas escondidas dentro de los morrales “como si nadie se fuera a dar cuenta”, y siempre llegaban de otros colegios a hacer la guerra de huevos.
El profesor de Física de 3er año, Chonchón, la tenia agarrada con varios del salón... te recuerdas Fermín? Y con el de química, Dalí, todos sufríamos horror… hasta que se ofreció a darnos clases particulares por grupo a un modesto precio (vivo el profe, no?)
Hubo épocas de locura y que casi nos costaron nuestra disolución como sección: pupitres volaban desde las ventanas hasta el techo de la terraza de Administración que estaba inmediatamente abajo; pedacitos de corazón de vaca (de la clase de biología que recién terminaba) se convertían en proyectiles para una guerra de taquitos –que a veces también lanzaban del piso de Laboratorio al patio de recreo de primaria.
Como olvidar cuando Ramón, como siempre, acumuló una cantidad de pólvora que sobró de varios experimentos, inició una llama que llegó hasta el techo y creó una humareda que nos hizo salir corriendo del salón (mas fue el humo escandaloso que lo que en verdad paso), o cuando “accidentalmente” vertió un pote de tinta de la clase de Dibujo Técnico sobre el esqueleto del Laboratorio de Biología y tuvo que terminar de pintarlo y así dejar su obra del esqueleto azul.
Diego y Preben eran los principales artífices de la guerra de taquitos, y el Gordo se les supo unir muy bien. Cuando pasaba algo y el Mono preguntaba ¿Quien fue?, todos al unísono contestábamos “Pesca’o” (que ni enterado estaba)… aun ahora, al reunirnos, si un vaso se cae o algo, se puede llegar a escuchar ¿Quien fue?
Compartimos muchas cosas juntos hasta julio de 1995, cuando nos graduamos y cada quien tomó su camino, en distintas universidades, distintas carreras e incluso algunos fuera del país…. un par de años pasaron y empezamos a reunirnos otra vez, como antes, no tan tremendos pero seguimos siendo los mejores amigos, los hermanos de la sección "A".
Y aun nos reímos al recordar esas travesuras… y tú? De tus años del colegio, ¿de cuales te acuerdas?
Pensamientos VII
1 year ago






